martes, 23 de febrero de 2010

Pos operatorio Apendicectomia

Actividades de enfermería post apendicetomía

 Controlar regularmente el pulso, la presión arterial, la temperatura,y la diuresis (hasta que sea retirada la sonda vesical).
 Mantener una hidratación por vía parenteral, para la administración de la medicación.
 Si la apendicectomía se desarrolla sin complicaciones, normalmente se autoriza al paciente a beber y a comer alimentos ligeros trascurridas 24 horas de la intervención, si tiene buena tolerancia se aumentarán las cantidades hasta llegar a una dieta normal.
 Practicar las curaciones de la herida quirúrgica según las instrucciones del cirujano.En el caso de que hubiera producido una perforación del apéndice o de absceso pueden dejarse drenajes que salen por el área de incisión, que se suelen retirar aproximadamente a las 48 horas.Los puntos de sutura se quitan a los 7-10 días de la operación, sin necesidad de ingresar en el hospital.
 Si sobrevino peritonitis se coloca al enfermo una sonda nasogástrica para evitar la distensión gastrointestinal.
 Vigilar si hay distensión abdominal, y signos de infección.
 Realizar ejercicios en la cama, ya que estimula el apetito, mantiene el tono muscular y facilita la limpieza de las vías respiratorias. Asistir al enfermo en la deambulación, que se iniciará precozmente para prevenir complicaciones.

Planeación del alta del paciente
Por lo común los pacientes intervenidos de apendicitis y a la que se le hizo apendicectomía no complicada debe recuperarse con rapidez. Por lo común es dada de alta al tercer día postoperatorio y debe volver a la actividad normal en dos a cuatro semanas.Si la operación se complicó por perforación o peritonitis, se le da de alta en una a dos semanas.
Educación para el paciente y la familia
El plan de enseñanzas para pacientes sometidos a apendicectomía no complicada incluye instrucciones verbales y escritas sobre el cuidado de la herida, farmacoterapia, limitaciones de la actividad.
La enfermera enseña al paciente o al miembro de su familia para que observe la incisión todos los días. Debe notificarse si hay inflamación, enrojecimiento, hemorragia, secreción o calor en el área incidida.No debe levantar objetos pesados, ni hacer movimientos bruscos en varias semanas.
Problemas interdependientes
Potencial de íleo paralítico postoperatorio, dolor abdominal o estreñimiento relacionado con la inmovilidad, analgesia, y anestesia.
En el curso postoperatorio, por efecto de los agentes anestésicos y de la manipulación intraoperatoria de los órganos abdominales sobre el peristaltismo intestinal, se puede producir íleo paralítico, originado por la disminución o ausencia de movimientos peristálticos intestinales. Normalmente surge entre el tercer y quinto día del postoperatorio.

Actividades de enfermería
De valoración
-Valorar el abdomen y detectar signos de íleo paralítico que se manifiestan por la presencia de distensión abdominal, ausencia de sonidos intestinales a la auscultación abdominal, dolor abdominal agudo e intermitente, vómitos (valorar su cantidad, naturaleza y características).
Los ruidos intestinales serán hipoactivos inicialmente, pero deberían normalizarse a los 2 días del postoperatorio. La presencia de gases o heces señala el retorno del peristaltismo. La distensión abdominal y ausencia de sonidos intestinales, gases y heces puede indicar un íleo paralítico.
De prevencion
-Si el paciente no es portador de sonda nasogástrica y presenta signos de íleo paralítico, comunicar al médico los resultados de la valoración a fin de realizar diagnóstico y tratamiento del problema.
-Si aparece un íleo paralítico, aplicar medidas, según indicaciones, como dar instrucciones al paciente para que no coma ni beba nada, conectar la sonda nasogástrica a una aspiración suave intermitente, usar una sonda rectal para ayudar a expulsar los gases y administrar líquidos intravenosos. Estas medidas ayudan a prevenir la distensión abdominal mientras promueven el retorno del peristaltismo. La administración de líquidos intravenosos mantiene el equilibrio de líquidos y electrolitos mientras el paciente está en dieta absoluta.
-Proporcionar una dieta adecuada a la actividad peristáltica. Cerciorarse de que se ha reanudado el peristaltismo antes de pasar de la dieta absoluta a la administración libre de líquidos y sólidos. Si no se ha reanudado el peristaltismo, alimentar al paciente provocará distensión.
-Fomentar una ingesta de líquidos de por lo menos 2 litros al día, a menos que esté contraindicado por un estado preexistente o cirugía. Proporcionarle al paciente los líquidos que prefiera. Se requiere un aporte de líquidos suficiente para que las heces tengan una consistencia adecuada. Proporcional al paciente los líquidos de su preferencia promueve la hidratación.
-Animar a frecuentes cambios de posición y deambulación, según la tolerancia del paciente. La actividad promueve el peristaltismo.
-Proporcionar intimidad al paciente durante la defecación. Ayudarle a desplazarse hasta el cuarto de baño si es necesario. Proporcionar intimidad elimina la posible turbación del paciente.