domingo, 25 de abril de 2010

Valoracion de enfermeria Infarto agudo del miocardio

Tratamiento específico


Reposo absoluto, administración de O2 por puntas nasales, signos vitales basales, toma de ECG de 12 derivaciones, marcando al paciente con tinta de plumón indeleble en el sitio donde se toman las derivaciones precordiales, monitorización electrocardiográfica continua que deberá iniciarse en cuanto se sospecha el diagnóstico, creación de una vía endovenosa segura de gran calibre, toma de muestras de laboratorio, elaborar registros de enfermería.


Tratamiento farmacológico

. Analgésicos: una analgesia adecuada disminuye los niveles de catecolaminas circulantes y el consumo de O2 miocárdico.
. Trombolíticos: del tipo de la estreptoquinasa sirve para lisar el coágulo y el máximo beneficio es dentro de las tres primeras horas.
. Nitrato: tienen efecto vasodilatador central, reducen la presión ventricular e incrementan el aporte de O2 al miocárdio (isosorbide).
. Betabloqueadores: son fármacos antiadrenergicos que provocan disminución del requerimiento de oxigeno cardiaco
. Bloqueadores del canal del calcio: producen una vasodilatación coronaria y reduce las resistencias vasculares periféricas (nifedipina, verapamilo, felodipino).
. Digoxina: tiene acción directa sobre el músculo cardíaco, aumenta la fuerza de la contracción y disminuye al mismo tiempo la frecuencia cardiaca.
. Laxantes suaves: sirven para evitar la constipación intestinal propiciada por el reposo y efectos narcóticos.

Valoración clínica de enfermería por patrones de respuesta humana

A nivel cardiaco presencia de
. Taquicardia Fc. > 100 x'
. Bradicardia Fc. < 60 x'
. Ruidos cardiacos S3 S4
. Murmullo sistólico


 Frote peicardico
. Hipertensión sistólica > 140 mm Hg y diastólica > 90 mm Hg
. Presión arterial pulmonar aumentada
. Resistencias vasculares sitémicas aumentadas
. Gasto cardiaco disminuido
. El bloqueo auriculoventricular completo: suele seguir al IAM

Hipertensión: presiones sitólicas
140 mm Hg y diastólica 90 mm Hg.

Hipotensión: la presión sitólica puede ser  mayor de 10 o 15 mm Hg.


A nivel cerebral
. Mareos
. Agitación
. Alteración en los niveles de conciencia (sopor, estupor, coma).

A nivel periférico
. Palidez
. Piel fría
. Diaforesis profusa
. Cianosis
. Edema periférico
. Pulsos periféricos disminuidos.


Oxigenación
. Disnea
. Estertores
. Sibilancias crepitantes
. Respiración de Cheyen Stokes.

Con regulación física
. Ligera elevación de la temperatura las primeras 24 a 48 horas.


Nutrición
. Naúseas y vómito
. Zona hepática dolorosa
. Mucosas orales secas.


Eliminación
. Volumen urinario menor a  30 ml/h secundario a una disminución de la perfusión renal
. Incontinencia urinaria y fecal.

Conservación del entorno
Incapacidad de conservar un ambiente seguro.

Conservación de la salud
Experimenta una menor capacidad de sostener o controlar un comportamiento Necesario para mantener o mejorar su salud.


Autocuidado
Preocupación realista, miedos exagerados en relación a su entorno.
Percepción
Deprivación cognitiva, incapacidad de apreciar su relación entre el cuerpo y su entorno.



Problemas actuales de salud
Conocimiento
. Desconocimiento del padecimiento actual
. Factores de riesgo: hipertensión, dislipidemias (colesterol>220mg/dl)
. Antecedentes heredo-familiares.
. Estrés
. Tabaquismo
. Obesidad
. Uso de anticonceptivos
. Vida sedentaria.

Sentimiento
Dolor
Calidad: sensación de aplastamiento detrás del esternón (como si tuviera un elefante sobre el pecho), localización: retroesternal y precordial izquierdo, irradiado hacia el brazo izquierdo, cuello, maxilares, dientes, área epigástrica y espalda.

Factores desencadenantes
Puede presentarse:
. Durante el reposo
. Durante el ejercicio
. Duración mayor a 30 min


Factores de alivio
. No se alivia con el descanso
. No se alivia con vasodilatadores.

Emocional
. Intranquilidad, agresividad y llanto
. Vulnerabilidad
. Miedo a la muerte inminente.

Comunicación
. Alerta
. Deterioro del habla
. Confusión
. Estupor
. Coma.


Relaciones
. Estado civil: casado, poligamia, unión libre
. Edad: más frecuente en hombres de mas 35 años
. En mujeres se incrementa con los cambios hormonales

Preocupaciones laborales
Personalidad tipo A (agresivo, competitivo, urgente sentido del tiempo).
Efectos de la enfermedad sobre la sexualidad
Temor al esfuerzo durante el coito, disfunción eréctil por efecto farmacológico.

Socialización
. Vida social activa
. Comidas copiosas
. Ingesta excesiva de alcohol
. Introvertido
. Expresión de soledad.

Valoración
Práctica religiosa
. Respeto a su creencia religiosa
. Cuestionamiento espiritual
. Falta de práctica religiosa
. Presencia de artículos religiosos
. Sensación de vacío espiritual
. Solicita auxilio espiritual
. Sentimiento de negación
. Diversidad cultural
. Respeto a su individualidad.

Problemas interdependientes


. Dolor torácico relacionado con el desequilibrio entre el aporte y demanda de oxígeno al miocardio, manifestada por: dolor, diaforesis, piel fría, náusea, vómito, enrojecimiento de cara, comportamiento confuso, coma.

. Disminución del gasto cardiaco relacionado con descenso de la contractilidad del miocardio, manifestada por: palpitaciones, taquicardia, bradicardia, hipotensión, diaforesis, piloerección, palidez, cianosis, volumen urinario < a 30ml/h.

. Exceso potencial de volumen de líquidos relacionado con: reducción del flujo sanguíneo renal.

. Deterioro potencial del intercambio gaseoso relacionado con: incremento de la permeabilidad alveolar.


. Exceso potencial del volumen de líquidos relacionada con: la disminución del flujo sanguíneo renal.

Complicaciones potenciales

. Edema agudo pulmonar
. Arritmias ventriculares
. Extensión del infarto agudo
. Ruptura de músculos papilares
. Aneurismas ventriculares
. Insuficiencia cardiaca
. Choque cardiogénico
. Paro cardiaco

Diagnósticos de enfermeria


. Deterioro de la comunicación relacionada con disminución del flujo sanguíneo cerebral manifestada por: dificultad para formar palabras o frases, disnea, déficit visual, estrés, sopor.

. Ansiedad relacionada con amenaza real o percibida a la integridad biol ógica manifestada por: verbalización de sentimientos vagos y difusos, temor, incertidumbre, pánico y nerviosismo.

. Posible sufrimiento espiritual relacionado con incapacidad para participar en las prácticas religiosas habituales, por falta de intimidad, de imágenes y de guía espiritual.

. Posible manejo inefectivo del régimen terapéutico relacionado con la complejidad del tratamiento y de la enfermedad, dificultad con la regulación del régimen dietético.


. Intolerancia a la actividad relacionada con el desequilibrio en el aporte y demanda de oxígeno manifestada por: reducción de la capacidad fisiológica del usuario (fatiga, debilidad, vértigo, cianosis, disnea).

. Posible déficit de actividades recreativas relacionadas con hospitalización en la unidad coronaria, tratamientos frecuentes y prolongados.

. Afrontamiento familiar importante relacionado con sentimientos de culpa, ansiedad, hostilidad y desesperación.


. Afrontamiento inefectivo relacionado con incertidumbre, falta de confianza a la capacidad para afrontar la situación.


. Interrupción de los procesos familiares relacionados con cambio en el estado de salud de un miembro de la familia.


. Duelo anticipado relacionado con pérdida real o percibida del hogar, trabajo y procesos corporales.


. Patrones sexuales inefectivos relacionados con los efectos de la enfermedad manifestado por: preocupación de experimentar un cambio en su vida sexual.


. Déficit de autocuidado relacionado con debilidad, deterioro de la movilidad y de la capacidad para el traslado (uso del WC).


. Riesgo de caídas relacionado con administración de ansiolíticos para disminuir el consumo de oxígeno miocárdico y tranquilizantes (diazepán).


. Riesgo de estreñimiento relacionado con actividad física insuficiente, estrés emocional, disminución de la motilidad del tracto gastrointestinal, aporte insuficiente de fibra y líquidos, antiácidos con aluminio, sedantes y bloqueadores del canal del calcio.
. Deterioro de la mucosa oral relacionado con reducción de la salivación, respiración bucal, estrés manifestado por dificultad para hablar, xerostomía, edema y halitosis.



Pronóstico


En la persona que ha presentado un infarto agudo del miocardio, con evolución satisfactoria es de suma importancia eliminar y controlar los factores clásicos de riesgo para la enfermedad coronaria.
El pronóstico de un individuo que ha cursado con un evento de esta índole y que continua fumando, con niveles séricos de lípidos altos, diabetes mellitus sin control adecuado, hipertensión arterial, obesidad, sedentarismo, tiene mayor riesgo de complicaciones posteriores y muerte.

Infarto Agudo del miocardio

INTRODUCCION

El ejercicio de la enfermería a heredado una filosofía de responsabilidad y comportamiento ético para el cuidado de la vida humana, sustento que le da significado a su práctica, misma que contribuye para que el hombre obtenga bienestar en todos los aspectos de la vida.


La práctica de la enfermería esta dirigida al bienestar social en coadyuvancia con otras disciplinas. Su mística es el cuidado del hombre en las dimensiones: física, mental, emocional, social y espiritual, por lo que requiere aplicar un método sistemático que permita valorar, diagnosticar,ejecutar y evaluar sus intervenciones en los usuarios con el fin de conservar y recuperar la salud.


Para lo cual, dichos profesionales requieren de fundamentos científicos propios, cristalizados en el proceso
enfermero, que guíe en forma planeada, sistematizada y organizada sus acciones. En particular el proceso de enfermería, para pacientes con infarto agudo al miocardio (IAM), pretende identificar los problemas de salud reales y potenciales que permitan la toma de decisiones con base en el conocimiento y evidencia existente del cuidado de enfermería para ser 

Objetivo

dentificar los problemas de salud reales y potenciales de un individuo con IAM a través de la metodología del proceso enfermero.


Definición
El IAM es la máxima expresión de la insuficiencia coronaria y se traduce patológicamente por la existencia de necrosis en una zona del músculo cardiaco.


Fisiopatología
La aterosclerosis es la enfermedad subyacente básica que afecta el tamaño de la luz coronaria, está caracterizada por cambios que se producen en el recubrimiento íntimo de las arterias.

Esto ocasiona una disminución brusca del flujo sanguíneo de una arteria coronaria, en la que se produce rápidamente un trombo, con la consiguiente supresión inmediata del aporte de oxígeno a un segmento del miocardio que conlleva a la isquemia, lesión y muerte de la célula.


Los infartos se describen a menudo según las capas miocárdicas afectadas:


  • Infarto subendocárdico. Está limitado a pequeñas áreas del miocardio sobre todo en la pared subendocardica.


  • Infarto transmural. Afecta todo el grosor, es una necrosis extensa que abarca desde el endocardio hasta el epicardio.
La mayoría de los infartos al miocardio afectan al ventrículo izquierdo. No obstante, debido a las importantes consecuencias hemodinámicas, los infartos de ventrículo derecho se producen como una complicación del infarto transmural de la pared posterior del VI.


La isquemia celular persistente, interfiere en el metabolismo místico miocárdico causando una rápida progresión de la lesión celular que resulta ser irreversible.


Sin las intervenciones adecuadas, la isquemia puede progresar hasta la necrosis, dado que el proceso de infarto puede requerir hasta seis horas para ser completado.


Cuadro clínico
La manifestación por excelencia del IAM es el dolor, este puede manifestarse durante el reposo o el esfuerzo; es de carácter opresivo, con sensación de aplastamiento detrás del esternón, con propagación a cuello, maxilar inferior y brazo izquierdo, acompañado de manifestaciones de reacción adrenérgica o vagal.

El dolor del IAM no siempre tiene estas características típicas y puede adoptar formas que se confunden con un proceso respiratorio, del aparato digestivo alto (indigestión) o un proceso inflamatorio de la pared torácica.


Dolor precordial: torácico, grave y prolongado de tipo opresivo con una duración > a 30 min, localizado en la región sub-esternal o precordial izquierda con sensación como un elefante sentado sobre el pecho, irradia hacia la espalda, cuello, mandíbula o brazo izquierdo en dirección descendente por la zona cubital.
Manifestaciones de reacción vagal: náuseas, vómito, palidez, piel fría, piloerección, diaforesis y deseo de evacuar.


Manifestaciones de reacción adrenérgica: aumento de catecolaminas, de la frecuencia cardiaca, de excitabilidad cardiaca, del consumo de oxígeno (O2) miocárdico, vasoconstricción, disminución de gasto cardiaco, cianosis periférica, hipotensión, pulso filiforme, taquicardia ventricular, fibrilación ventricular, fibrilación auricular, flúter auricular, angustia y finalmente sensación inminente de muerte.

Diagnóstico


Se realiza a través de electrocardiograma (ECG), como primer paso diagnóstico ante la sospecha de un infarto cardiaco (IAM). El hallazgo primordial es la elevación del segmento ST el cual indica que una arteria del miocardio está obstruida y el músculo cardiaco está sufriendo.


En algunos pacientes esto evoluciona a un infarto completo lo que se denomina IAM sin onda Q (el trombo tiene un alto contenido plaquetario), IM con ondaQ (el trombo esta compuesto por plaquetas, fibrina y glóbulos rojo).


Laboratorio
Marcadores en sangre: cuando la células cardiacas se dañan liberan diferentes enzimas y otras moléculas en el torrente circulatorio, estos marcadores pueden ayudar a predecir el IAM en pacientes con dolor torácico importante.


La velocidad de sedimentación globular (VSG) se encuentra elevada en las primeras 12 horas, así como, los leucocitos en forma moderada, existe elevación pasajera de glucosa sérica en este caso como respuesta adrenérgica, troponinas (proteínas contráctiles) se liberan cuando existe lesión del miocardio de 3 a 12 horas >0.6 mg/dl, la creatinfosfoquinasa: (CPK) cuando mueren suficientes células miocárdicas se > la fracción miocárdica MB de la CPK >18.5 U/ L entre las primeras 6 horas y 24 horas CPK >250 U/L.


La mioglobina (proteína que se encuentra en el músculo cardiaco), es liberada por el miocardio infartado dentro de las primeras dos horas.


La proteína C reactiva: es un producto presente en el proceso inflamatorio del miocardio > 0.8/mg/dl.


Imagenología


Radiografía de tórax: es un elemento de gran utilidad en el IAM porque ayuda a reconocer la presencia de hipertensión venocapilar, también puede mostrar signos de cardiomegalia de grado variable.


Ecocardiograma: identifica el área que presenta anomalías regionales, ayuda a detectar complicaciones asociadas con el IAM como: disfunción papilar, ruptura septal, trombos en ventrículo izquierdo (VI), movimiento anormal de ventrículo derecho (VD).

lunes, 19 de abril de 2010

Planes de cuidado de enfermeria pacientes terminales

Planes de cuidado de enfermeria en pacientes inmovilizados

Planes de cuidados de enfermeria pacientes con VIH

sábado, 17 de abril de 2010

Descargate libros y programas para estudiantes de enfermeria y medicina!

SIMULADOR DE ARRITMIAS CARDIACAS

Este programa permite ayudarnos a los estudiantes de las ciencias medicas, a entender de una manera grafica e interactiva como son las arritmias cardiacas, sin duda una excelente ayuda para cuando ya nos desempeñemos en nuestras practicas, decargatelo en el siguiente link de descarga:
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DIAGNOSTICO CLINICO Y TRATAMIENTO-TIERNY



Diagnóstico clínico y tratamiento, 41ª edición, es sin lugar a dudas, la mejor base de estudio para el estudiante de medicina en formación profesional.



Esta obra es una herramienta básica para el interno de pregrado en su diario entrenamiento hospitalario, para el residente de medicina interna y otras residencias afines, una invaluable fuente de consulta en el proceso de especialización, y para el profesionista de práctica general o especializada constituye un libro de fácil consulta por su información altamente actualizada en más de 1 000 enfermedades.

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viernes, 16 de abril de 2010

Manual de atencion de enfermeria en emergencias y Urgencias by Bros

Un excelente manual, resumido, explicativo y descriptivo de la actuacion de enfermeria en situaciones de urgencia y emergencias y te lo puedes descargar en el siguiente link! aprovecha! =o)




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Manual de medicina interna MERCK

El manual de Merck es un libro médico de grandes doctores para grandes pesimistas (los pacientes) la última edición del libro fue hecha en el 2007, el 3 de mayo. El libro fue hecho de parte de la Editorial Oceano, hay ciertos rumores que para el 18 de julio de 2009 saldrá la próxima edición del manual de Merck llamado El Manual De Merck: Información de Médicos para Pacientes.

El Manual Merck de información médica para el hogar se presenta de una forma rigurosa pero simultáneamente accesible y amena para sastifacer la creciente demanda del pública para acceder a una información médica detallada y completa. La presente edición española se basa, prácticamente en su totalidad, en la obra Manual de Merck de diagnóstico y terapéutica, más conocido como el Manual Merck.

Descargalo en el siguiente link:

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DRENAJES Y LOS CUIDADOS DE ENFERMERIA EN LOS MISMOS


DRENAJES



Los drenajes son tubos u otros elementos que ayudan a evacuar lí-quidos o gases acumulados en zonas del organismo por diferentes moti-vos. Estos sistemas comunican la zona en la que está acumulado el lí-quido o el gas, con el exterior o con un sistema adecuado.


Las sustancias pueden acumularse por diferentes motivos, como pueden ser traumatismos, abscesos o debido a una intervención quirúr-gica para drenar el contenido residual.


También podemos insertar un drenaje cuando un órgano, que,, generalmente está lleno, como puede ser la vejiga, debe estar vacío para favorecer la cicatrización tras una intervención quirúrgica.


INDICACIONES.


Los drenajes están indicados en:


* ABSCESOS: Los drenajes evacuarán las sustancias acumuladas en estos abscesos evitando el cierre en falso de los mismos, dejaremos que se cierre por segunda intención para evitar reinfecciones.


Cuando se suponga que la zona intervenida está infectada.


* LESIONES TRAUM˘TICAS: Cuando se origina un traumatismo hay mucho líquido extravasado, por lo que es necesario la colocación de un drenaje.


* PROFILAXIS DE FUGA TRAS CIRUG¸A GENERAL: Tras una cirugía siempre hay riesgo de fugas, por lo que colocaremos un drenaje por si se producen. Esto nos indicará también si existe riesgo de hemorragias.


Cuando no es segura la anastomosis de las vísceras, por su tamaño, presión, etc.


* TRAS CIRUGIA RADICAL: Cuando se realizan grandes reseccio-nes, se pierde gran cantidad de líquido linfático y sangre, que no debe acumularse.
Los drenajes son profilácticos o curativos.


Los profilácticos se colocan en intervenciones quirúrgicas para pre-venir el acumulo de sustancias y valorar la presencia de hemorragia. Ayudan a evacuar todo el líquido que se acumula durante la interven-ción, evitando infecciones posteriores. También nos pueden ayudar a detectar fallos en la sutura.


Los profilácticos se colocan cuando se detecta un acumulo de sustancias en abscesos, hematomas, etc.


CLASIFICACIÓN DE LOS DRENAJES.


* DRENAJES SIMPLES: Los drenajes simples son aquellos en los que no se realiza ningún tipo de acción para favorecer la salida de la sus-tancia acumulada. Ésta sale por la presión que ejercen los órganos ad-yacentes sobre ella, por la fuerza de gravedad o por la capilaridad de los drenajes usados.


Dentro de este grupo nos encontramos:


* DRENAJES FILIFORMES: Estos drenajes se colocan en heridas pequeñas que contienen poca cantidad de sustancia a evacuar.


Consiste en dejar la incisión abierta metiendo un haz de hilos que pueden ser de nailon, algodón... gracias a la capilaridad de estos hilos, el líquido saldrá por esta cavidad. Si existen coágulos o sustancias no líquidas, estos drenajes no se podrán utilizar.
 
 
 
* DRENAJE CON GASAS: El drenaje con gasas es útil cuando te-nemos colecciones líquidas contra la gravedad. Pueden moldearse con facilidad y tienen una gran capilaridad.



Para favorecer la capacidad de absorción, utilizaremos gasas de trama densa. Cuando las gasas no absorban más líquido, cambiaremos los apósitos extremos por otros secos para que sigan absorbiendo los líquidos que asciendan por las gasas introducidas.


Se utilizan cuando hay heridas infectadas que debemos dejar ce-rrar por segunda intención, introduciendo cada vez menos gasa para que la herida se vaya cerrando por capas y no ocasiones reinfecciones.


Estas gasas pueden introducirse empapadas en diferentes fárma-cos para que realicen también una función terapéutica.


* DRENAJES CON TIRAS DE GOMA: Los drenajes realizados con tiras de goma blanda como pueden ser los dedos de los guantes, son muy usados al ser blandos y fáciles de colocar, además, no producen adherencia en los tejidos circundantes.


Se colocan en los extremos de la herida o realizando contrapuntos en la zona que la rodea. Son muchos más eficaces si no hay coágulos o restos de tejidos que puedan obstruir la salida.


Pueden cortarse al tamaño deseado.


Pueden ser simples o bifurcadas, o ponerse varias tiras forman-do un drenaje en paralelo, que se colocara con contrapuntos a pocos centímetros de la herida.



* DRENAJES CON TUBOS DE GOMA O POLIETILENO: Si usa-mos drenajes con tubos, hemos de tener en cuenta su rigidez, ya que pueden ocasiona úlceras por decúbito. Por otra parte, si los tubos son demasiado blandos, se colapsarán por la presión que ejercen los tejidos adyacentes. Los más utilizados son los tubos de polietileno, que son más flexibles que los de goma y más fáciles de encontrar.



Este tipo de drenajes puede ser conectados a sistemas de aspira-ción continua o intermitente y administrar fármacos u otros líquidos en las distintas cavidades.


Son utilizados para drenar cavi-dades y colecciones profundas. Tam-bién para coágulos y restos sólidos.


El diámetro y forma de los tubos, vendrá dada en función de la cantidad que necesitemos drenar, al igual que su longitud.


* Penrose: Es un tubo de látex blando de una sola luz muy utilizado actualmente. Puede ser de diferentes tamaños y la longitud se adaptará en función de la herida. Se fija con una grapa.






* Silastic: Es un tubo de silicona transparente y flexible de unos 40 cms de longitud, que presenta diversos orificios en su trayectoria y tiene una punta roma atraumática. Existe una variedad estriada denominada teja muy usada en cirugía.


Suelen utilizarse en cirugía abdominal y podemos conectarlos a sis-temas de aspiración.




* Tubo en T o Kher: Es un tubo de silicona o goma en forma de T, muy usado en cirugía de las vías biliares. Los extremos pequeños irán insertados en los conductos colédoco y hepático y el mayor irá co-nectado al exterior.





Se utiliza para drenar la bilis producida por el paciente. Se encuen-tran de varios diámetros y serán conectados a bolsas colectoras, nunca a sistemas de aspiración.


Antes de retirar el tubo, someteremos al paciente a un periodo de reeducación, iremos pinzando el tubo cada vez más tiempo, si las con-diciones del paciente lo permiten, hasta poder estar seguros de que no existirán problemas con la retirada, cuando no estemos eliminando la mayor parte de la bilis por el individuo.


Pinzaremos el tubo de drenaje y pediremos al paciente que nos avise si presenta nauseas, dolor abdominal, vómitos, diarrea... Si esto sucede, despinzaremos el drenaje y avisaremos al médico.


* DRENAJES MIXTOS: Si se unen drenajes de diferente tipo, podemos favorecernos de las ventajas de cada uno de ellos. Los más utilizados son:

* DRENAJE EN CIGARRILLO: Consiste en un tubo de goma relle-no de gasa, así nos beneficiamos de la capilaridad de la gasa y evita-mos que se adhiera a los tejidos circundantes y ocasiones problemas.


* DRENAJES DE COROLA O R. FINOCHIETTO: Son variedades del anterior y nos permite introducir amplias zonas de drenaje con una salida más pequeña.


* DRENAJE DE MIKULICA: Combina tubos anexados y gasas, para que los tubos drenen la parte sólida y las gasas sequen la líquida.


* DRENAJE DE PASMAN: Utiliza una sonda cubierta de gasa y de un tubo de plástico para drenar la cavidad tiroidea, mezclando así la capilaridad de la gasa y la posibilidad de aspirar de forma intermiten-te por la sonda.


* DRENAJE DE ASPIRACIŁN CONTINUA: En este caso, la fuerza uti-lizada para drenar toda la sustancia acumulada es continua. Todo el tiempo que permanezca el drenaje, la aspiración se estará realizando.



Dentro de este grupo tenemos:


* DRENAJE DE REDON: Consiste en un tubo de polivinilo o silico-na con multitud de perforaciones a lo largo del tubo. Este tubo irá conectado a un colector donde haremos el vacío.


TUBOS DE DRENAJE REDÓN


Botella de vacío para Redón y botella de fuella Bellow




* DRENAJE DE SARATOGA: Consiste en un tubo multiperforado de silicona o polivinilo con dos luces: la externa permite la entrada de aire y la interna permite la conexión a un sistema de aspiración. Se usa en grandes heridas infectadas, o cuando la cantidad a drenar es muy elevada.


 * DRENAJE DE ABRAMSON: Consiste en un tubo igual que los anteriores, pero que presenta tres luces: una para la entrada de aire, otra que acoplamos al sistema de aspiración y una tercera que nos sirve para la irrigación de la zona.



Objetivo de los drenajes:
Favorecer la salida de líquido y/o material orgánico al exterior.
Consideraciones iniciales:
* Averiguar:

1. La zona de implantación.
Permite conocer y prever la cantidad y calidad del débito, así co-mo adquirir el nombre según su localización.


2. El motivo por el cual se ha implantado.
Orienta sobre la frecuencia en la valoración y cuidados que hay que realizar, por ejemplo: drenaje de hematoma, sangre, pus, realizar lavados en una cavidad, etc. Ana M. Santiago y Miras




3. El tipo de drenaje.
Orienta sobre el material que hemos de utilizar al realizar los cuida-dos y los cambios del sistema colector, por ejem: apósito, aspiración, bolsa recolectora, etc.


4. El sistema de fijación.
Permite conocer de qué manera está fijado el drenaje: sutura, es-paradrapo, sin fijación, etc.



SISTEMAS DE ASPIRACIÓN.


* Preparación:


* De la enfermera:
Lavarse las manos higiénicamente.
Ponerse guantes no estériles.


* Del material:
Gasas estériles. Torunda de gasas. Dos pinzas estériles. Pinza Kocher. Antiséptico. Solución isotónica. Batea. Riñonera. Botella de vacío o aspirador. Esparadrapo hipoalérgico o apósito adhesivo comercial.


* Del paciente:
Informar al paciente de la técnica que se va a realizar.




* Posición:
Colocar al paciente en la posición adecuada, dependiendo de la localización del drenaje.


Decúbito supino. Decúbito prono. Sedestación.


* Ejecución:
1. Comprobar el sistema de aspiración y su funcionamiento.


El drenaje puede ir conectado a una botella de vacío o bien a un aspirador.


El fuelle de la botella de vacío ha de estar retraído.


2. Valorar la calidad y cantidad del líquido drenado.


Si el receptáculo está lleno o el fuelle de la botella de vacío esté expandido, se tendrá que cambiar y medir.


Si el drenado es denso, será preciso comprobar que el drenaje no está obstruido.


CAMBIO DEL SISTEMA COLECTOR:
1. Pinzar el tubo de drenaje por encima de la conexión con una pinza Kocher.
Evita fugas de líquido mientras se realza el cambio.


2. Desconecte la botella de vacío o aspirador.

3. Medir la cantidad y valorar las características.


4. Conectar una nueva botella de vacío al aspirador.
Antes de conectar la botella de vacío, observar que la pinza está cerrada y el fuella retraído.


El aspirador estará parado.


5. Retirar el Kocher y abrir la pinza de la botella de vacío o poner en marcha el aspirador, regulando el flujo de aspiración.


El flujo de aspiración se ha de iniciar desde la presión mínima, au-mentándolo lentamente hasta conseguir la aspiración deseada.


CUIDADO DEL PUNTO DE INSERCIÓN.


1. Colocar el material necesario en la batea.
Permite reunir todo el material, evitando entradas y salidas de la habitación.


2. Retirar el apósito suavemente, si es preciso, mojarlo, y con la mano no dominante sujetar el tubo de drenaje.
Disminuye le dolor provocado al despegar la parte adhesiva..
Evita salidas accidentales.


3. Colocar el apósito sucio en la riñonera.
Permite crear una zona sucia y diferenciarla de la limpia (batea).


4. Valorar el estado de la piel adyacente al punto de fijación y el orificio del drenaje.


5. Sujetar el tubo de drenaje con la mano no dominante.


6. Limpiar la piel que rodea el orificio del drenaje con una torunda empapada en solución isotónica, realizando movimientos circulares.


7. Utilice diferentes torundas para cada pasada y deséchelas en la riñonera.
Evita la contaminación.


8. Seque la piel con una gasa estéril.
Mantiene la piel seca, evitando la maceración de ésta debido a la humedad.


9. Desinfectar el punto de inserción del drenaje, con la ayuda de unas pinzas y una torunda empapada en antiséptico.


10. Colocar una gasa estéril doblada por debajo del tubo de dre-naje y otra por encima.


Si se corta la gasa podría soltar hilos, que actuarían como un cuerpo extraño en la herida.


11. Aplicar otra gasa y fijar el apósito con esparadrapo, o bien uti-lizar el apósito comercial.

* Postejecución:


* Paciente:
Dejar al paciente cómodo y proporcionarle el máximo bienestar.
Colocar el timbre y lo que necesite a su alcance.
Educar al paciente y familia para que:
Comunique inmediatamente si el apósito está manchado, aparece dolor o molestias o si el drenaje se desconecta.
La importancia de evitar lesiones en el tubo de drenaje.
Cómo moverse con el drenaje.


* Material:


* Recogida y limpieza.
Del instrumental utilizado para envirarlo a esterilización.


Deseche el instrumental sucio en una bolsa impermeable de residios orgánicos.


* Enfermera.
Lavarse las manos con lavado de manos higiénico.
Registrar en la historia del paciente:
La técnica ejecutada. Día y hora. La cantidad y calidad del líquido drenado.
El aspecto del punto de inserción y de la piel de alrededor. Los problemas presentados y observados. La respuesta del paciente. Firma.


SISTEMA DE DECLIVE.


* Preparación:


* De la enfermera:
Lavarse las menos con lavado de manos higiénico.


Ponerse guantes estériles.


* Del material:
Gasas estériles. Torundas de gasas. Dos pinzas estériles Pinza Kocher. Antiséptico. Solución isotónica. Batea. Riñonera. Bolsa recolectora de declive. Esparadrapo hipoalérgico o apósito adhesivo comercial.


* Del paciente:
Informar al paciente de la técnica que se va a realizar.


* Posición:
Colocar al paciente en la posición adecuada, dependiendo de la posición del drenaje.
Decúbito supino. Decúbito prono. Sedestación.

* Ejecución:


1. Comprobar que el declive es correcto.


Si el declive de la bolsa recolectora no es suficiente, no permite el drenaje por gravedad.


2. Valorar la calidad y cantidad del líquido drenado.


Si la bolsa recolectora está llena de líquido o de aire, se tendrá que cambiar y medir. Si el drenado es denso, seré preciso comprobar que drenaje no está obstruido.
 
CAMBIO DEL SISTEMA COLECTOR.



1. Pinzar el tubo de drenaje por encima de la conexión con una pinza Kocher.
Evita fugas de líquido mientras se realiza el cambio.


2. Desconectar la bolsa recolectora.
Algunas bolsas recolectoras permiten vaciarse por su extremo infe-rior gracias a un sistema; en ese caso no será preciso realizar el cambio del sistema colector, tan solo se vaciará el contenido en una jarra de medición.


3. Medir la cantidad y valorar las características.


4. Conectar una nueva bolsa recolectora.


5. Retirar el Kocher y comprobar que no quedan acodamientos que puedan impedir el drenado.


CUIDADO DEL PUNTO DE INSERCIÓN.


1. Colocar el material necesario en la batea.
Permite reunir todo el material, evitando entradas y salidas de la habitación




2. Retirar el apósito suavemente, si es preciso, mojarlo, y con la mano no dominante sujetar el tubo de drenaje.


Disminuye el dolor provocado al despegar la parte adhesiva.


Evita salidas accidentales.


3. Colocar el apósito sucio en la riñonera.
Permite crear una zona sucia diferenciada de la limpia (batea).


4. Valorar el estado de la piel adyacente, el punto de fijación y el orifico de drenaje.


5. Sujetar el tubo de drenaje con la mano no dominante.


6. Limpiar la piel que rodea el orifico del drenaje, con una torunda empapada en solución isotónica, realizando movimientos circulares.


7. Utilizar diferentes torundas en cada pasada y desecharlas en la riñonera.
Evita la contaminación.


8. Secar la piel con una gasa estéril.
Mantiene la piel seca evitando maceraciones de ésta por la humedad.


9. Desinfectar el punto de inserción del drenaje, con la ayuda de unas pinzas y una torunda empapada en antiséptico.


10. Colocar una gasa estéril doblada por debajo del punto de drenaje y otra por encima.
Si se corta la gasa podría soltar hilos que actuarían como un cuerpo extraño en la herida.


11. Aplicar otra gasa y fijar el apósito con esparadrapo o el apósi-to comercial.




Postejecución:


* Paciente:


Dejar al paciente cómodo y proporcionarle el máximo bienestar.


Colocar el timbre y lo que necesite a su alcance.


Educar al paciente y familia para que:


Comunique inmediatamente si el apósito está manchado, aparece dolor o molestias o si el drenaje se desconecta.


La importancia de evitar lesiones en el tubo de drenaje.


Cómo moverse con el drenaje.


* Material:


* Recogida y limpieza.


Del instrumental utilizado para envirarlo a esterilización.


Deseche el instrumental sucio en una bolsa impermeable de residios orgánicos.


* Enfermera.
Lavarse las manos con lavado de manos higiénico.
Registrar en la historia del paciente:
La técnica ejecutada. Día y hora. La cantidad y calidad del líquido drenado. El aspecto del punto de inserción y de la piel de alrededor. Los problemas presentados y observados. La respuesta del paciente. Firma.


SISTEMAS DE CAPILARIDAD.


* Preparación:
* De la enfermera:
Lavarse las manos de forma antiséptica.
Ponerse guantes estériles.


* Del material:
Gasas estériles:
La medida y cantidad dependerán del tamaño de la herida.
Bolsa de ostomía:
Si el drenaje produce un gran débito, es preferible aplicar una bol-sa de ostomía abierta, que evitará que la piel se macere por estar el apósito continuamente mojado y que la piel se irrite por los continuos cambios de apósito, pero sobre todo permitirá que el paciente se sienta más cómodo.


Torundas de gasas.
Dos pinzas estériles.
Antiséptico.
Agua y jabón neutro.
Solución isotónica (suero salino).
Batea.
Riñonera.
Bata y mascarilla (opcional).
Esparadrapo hipoalérgico o apósito adhesivo comercial.
* Del paciente:
Informar al paciente de la técnica que se va a realizar.
* Posición:
Colocar al paciente en la posición adecuada, dependiendo de la posición del drenaje.
Decúbito supino. Decúbito prono. Sedestación.

1. Colocar el material necesario en la batea.
Permite reunir todo el material, evitando entradas y salidas de la habitación
2. Retirar el apósito suavemente, si es preciso, mojarlo, y con la mano no dominante sujetar el tubo de drenaje.
Disminuye el dolor provocado al despegar la parte adhesiva.
Evita salidas accidentales.
3. Colocar el apósito sucio en la riñonera.
Permite crear una zona sucia diferenciada de la limpia (batea).
4. Valorar el estado de la piel adyacente, el punto de fijación y el orifico de drenaje.
5. Quitarse los guantes desechables y proceder a abrir el material estéril.
6. Ponerse los guantes estériles.


7. Sujetar el tubo de drenaje con la mano no dominante.


8. Limpiar la piel que rodea el orificio del drenaje, con una torunda empapada en solución isotónica, realizando movimientos circulares.


9. Utilizar diferentes torundas en cada pasada y desecharlas en la riñonera.
Evita la contaminación.


10. Secar la piel con una gasa estéril.
Mantiene la piel seca evitando maceraciones de ésta por la humedad.


11. Desinfectar el punto de inserción del drenaje, con la ayuda de unas pinzas y una torunda empapada en antiséptico.


12. Colocar una gasa estéril doblada por debajo del punto de drenaje y otra por encima.


Si se corta la gasa podría soltar hilos que actuarían como un cuerpo extraño en la herida.


13. Aplicar otra gasa y fijar el apósito con esparadrapo, o bien, uti-lizar el apósito comercial.


14. Recortar la placa de la bolsa de ostomía a la medida de la herida del drenaje.
Permite proteger la piel de alrededor.


15. Permite pasar el drenaje por la abertura, retirar el papel pro-tector y adherir la placa a la piel.


* Postejecución:


* Paciente:


Dejar al paciente cómodo y proporcionarle el máximo bienestar.
Colocar el timbre y lo que necesite a su alcance.
Educar al paciente y familia para que:
Comunique inmediatamente si el apósito está manchado, aparece dolor o molestias o si el drenaje se desconecta.