martes, 14 de junio de 2011

Sindrome de Laron

El síndrome de Laron, o enanismo tipo laron, es un desorden genético autosómico recesivo caracterizado por una insensibilidad a la hormona del crecimiento causada por una variación del receptor de la hormona. Esta condición causa baja estatura y resistencia alcáncer.





El enanismo de Laron fue descrito por primera vez, en 1966, por Zvi Laron, desde entonces se han descrito en la literatura unos 300 casos, la mayoría en pacientes de etnia semítica: árabes, judíos de origen asiático y ecuatorianos de origen judío.
El enanismo de Laron se debe a mutaciones del gen que codifica los receptores de la hormona del crecimiento, lo que causa incapacidad para utilizar dicha hormona y provoca una elevación de sus niveles plasmáticos.
CLINICA
Clínicamente los niños de talla y peso normales al nacimiento, tienen rasgos faciales característicos: cabeza pequeña y redondeada, cara corta y ancha, hueso frontal prominente, nariz pequeña, puente nasal deprimido y en forma de silla de montar, pliegues nasolabiales bien desarrollados, mandíbula y mentón hipoplásicos (hipoplasia es el desarrollo incompleto o defectuoso), exoftalmos (protrusión anormal del globo del ojo); los dientes brotan de forma tardía y suelen estar apiñados; cuando alcanzan la edad adulta presentan además dwarfismo con acromicria (anomalía caracterizada por la existencia de manos y pies anormalmente pequeños).


Se acompaña de cuello corto y laringe pequeña, voz de tono agudo después de la pubertad; genitales hipoplásicos con maduración sexual retrasada o que no llega a producirse, los caracteres sexuales secundarios, vello facial, axilar y pubiano suelen estar ausentes; el cabello es fino y la inteligencia suele ser normal.
DIAGNOSTICO
El diagnóstico de sospecha es clínico y el diagnóstico de confirmación se realiza mediante estudio hormonal. Aunque los enfermos producen niveles normales de hormona del crecimiento, sus niveles en sangre están muy elevados porque el organismo no sabe utilizar la hormona correctamente; presentan bajas concentraciones de IGF circulantes. Tienen una respuesta normal o alta a la hormona del crecimiento ante las pruebas provocadoras y respuesta baja o nula de la IGF-1 frente a las inyecciones de la hormona del crecimiento. La radiografía lateral de cráneo y la resonancia magnética nuclear cerebral permiten descartar patología hipotálamo-hipofisaria y la radiografía de mano y muñeca sirven para evaluar la maduración ósea y como pronóstico de la talla final aproximada.
PUEBLO ECUATORIANO CON SINDROME DE LARON, INMUNE AL CANCER Y DIABETES
Un pequeño grupo de ecuatorianos con una mutación genética que causa enanismo tendría la clave para prevenir el cáncer y la diabetes, dos de las principales causas de muerte en el mundo occidental, informaron investigadores.


Un estudio de 22 años de duración con personas de un pueblo remoto de Ecuador que portan niveles genéticamente bajos de hormona de crecimiento revela sorprendentemente pocos casos de ambas enfermedades, indicó el equipo en la revista Science Translational Medicine. A su vez, añadieron que fármacos ya aprobados para bloquear esta hormona ayudarían a prevenir estas afecciones, añadió.

Los investigadores, dirigidos por Valter Longo de la University of Southern California y Jaime Guevara-Aguirre, endocrinólogo ecuatoriano, siguieron a residentes de una comunidad aislada que tenían el síndrome de Laron, una deficiencia genética que impide al organismo utilizar la hormona de crecimiento, lo que genera un tamaño corporal muy pequeño.

El equipo evaluó a alrededor de 100 personas con el síndrome y a 1.600 parientes de tamaño normal de pueblos cercanos.
Luego de 22 años de seguimiento, no hubo casos de diabetes y sólo se registró un cáncer no letal entre las personas con el síndrome de Laron. Entre sus parientes, alrededor del 5% desarrolló diabetes y el 17%, cáncer.

Los autores creen que los niveles bajos de la hormona de crecimiento jugaron un papel clave, dado que ambos grupos vivían en ambientes similares y tenían factores genéticos de riesgo parecidos.

No está claro cómo protegen los menores niveles de la hormona de crecimiento, pero estudios previos sobre longevidad apuntaron a ella como un factor importante. En el estudio, el equipo examinó la sangre de pacientes con el síndrome de Laron y halló dos diferencias. Su ADN estaba protegido contra los agentes causantes del cáncer y el organismo rápidamente eliminaba cualquier célula dañada antes de que pudiera desarrollarse como cáncer.

"Creemos que quizás este doble efecto protector podría muy bien ser el motivo de la inexistencia de cáncer en esta población", dijo Longo en una conferencia.

Los expertos también hallaron que las personas en el grupo con el síndrome de Laron tenían mayores niveles de sensibilidad a la insulina, lo que explicaría cómo resisten a la diabetes, más allá de ciertos niveles altos de sobrepeso y obesidad.

Longo dijo que el estudio sugiere que emplear medicamentos para reducir los niveles elevados de hormona de crecimiento podría ayudar a reducir el riesgo de cáncer y diabetes.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ya autorizó fármacos que bloquean la actividad de la hormona de crecimiento en humanos para tratar la acromegalia, una condición relacionada con el gigantismo.

"Dado que están aprobadas por la FDA, hay esperanza de que el proceso de evaluación de estas medicinas sea mucho más rápido", añadió Longo.